Cieneguilla, Lima
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Nosotros

HANS PUNDSACK

Llegó a Lima, Perú, desde su natal Alemania en 1982. Después de dos años, viaja a la zona cafetalera de Oxapampa donde toma contacto con los colonos alemanes afincados en dicha zona desde 1856. Este encuentro con sus connacionales y descendientes de alemanes reafirmó en él la idea de que la movilización y la migración son los rasgos que mejor definen al ser humano en su relación con la geografía y la agricultura. Pero más allá de la motivación intelectual de tal idea, lo que le fascinó fue el paisaje y la fragancia de aquél lugar que lo sedujo e impactó definitivamente.

De vuelta en Lima, organiza un viaje de regreso a Pozuzo con toda la familia y a pedido de su madre, Ursula Pundsack, desvían su ruta hacia Villa Rica para visitar a su amiga Jasmín Schuler. Es allí donde Hans Pundsack conoce a Hans Brack, por entonces alcalde de la ciudad, y comienza así una vida llena de intensidad, pasión e inagotable dedicación al mundo del café.

¡El salario no importaba!

Aquella finca de 240 hectáreas, propiedad de Carlos y Francisco Brack, fue la verdadera escuela donde aprendió todo el proceso del cultivo del café, desde el vivero hasta la cosecha y su posterior comercialización. El trabajo como peón en la finca era arduo pero enriquecedor ya que la jornada empezaba muy temprano al amanecer y terminaba al final de la tarde, luego de lo cual se convertía en un tenaz y disciplinado estudiante de agropecuaria en un instituto de la ciudad. Todo esto entre los años de 1985 y 1988. 

Tostaduría Hansa Villa Rica

En 1990, Hans Pundsack se instala en Lima y se impone el desafío de lograr mayor reconocimiento a la calidad del café que se produce en el Perú. Por ello, antes de constituir la tostaduría en el distrito de Cieneguilla, viaja constantemente entre Lima y Villa Rica para realizar pruebas con granos de distintas fincas, organizar catas, revisar y eventualmente hacer los ajustes necesarios, en coordinación con los mismos productores, a los procesos y la dinámica de la producción que aseguren la excelencia del producto al momento del tostado.  Por esos años, se crea una estrecha y muy cercana relación con todos los cafetaleros de Villa Rica a quienes convoca a formar parte de una estrategia comercial cuyo objetivo social fue posicionar el café peruano en los mercados internacionales y aumentar el nivel de consumo local por medio de la inversión en la generación de valores superiores para el producto final – no sólo en el proceso de producción sino también en su imagen a través del empaquetado, ampliación de cobertura y mayor oferta de marcas de café en las tiendas al por menor – además de fortalecer los proyectos de sostenibilidad de los productores cafetaleros de toda Villa Rica.

No cabe duda que el café peruano es el resultado de la movilización: desde Abisinia – la antigua Etiopía – se desplazó por Asia, Medio Oriente, Europa y América.